bienvenidos al sitio de Tito, RCJP

La reciente fusión Femsa-Heineken y la afectación a la identidad regia, exito o fracaso?

Ocasión de cambio
Por Gerardo Puertas Tomado de elnorte.com sábado 16/ene/2010 Hay quien sólo percibe un fracaso en la fusión de la organización Femsa-Cerveza con el conglomerado cervecero Heineken. Hay, por contra, quien únicamente encuentra en ese convenio un éxito. Unos y otros, a mi juicio, equivocan el diagnóstico. O, para decirlo con más precisión, unos y otros alcanzan a ver sólo un aspecto del asunto. Explico. Para los propietarios de Femsa el acuerdo referido implica que el contingente de accionistas regiomontanos pierde el control y la administración de la compañía. Sin embargo, por encima del aspecto puramente patrimonial, para la comunidad en la que vivimos usted y yo la transacción representa mucho más que eso. Cervecería Cuauhtémoc no sólo fue el detonador del desarrollo industrial de nuestra ciudad, sino que ha sido pilar central de la pujanza económica y de la prosperidad material de la entidad. Es -ha sido a lo largo de casi 120 años- un ícono de Monterrey. Por ello, más allá de los detalles y de los efectos de la negociación con intereses holandeses, el hecho de que su capital mayoritario y su funcionamiento organizacional queden ahora en manos de un grupo extranjero simboliza el fin de una época. La fusión anunciada encarna el agotamiento del modelo empresarial regiomontano. Y, en tal sentido, representa una derrota. Para la compañía basada en la capital nuevoleonesa el convenio mencionado conlleva que las operaciones podrán alcanzar mayores niveles de eficiencia y que los productos podrán obtener más amplias perspectivas de comercialización. No obstante, por encima del aspecto exclusivamente corporativo, para la urbe de la que usted y yo formamos parte la negociación involucra mucho más que eso. Cervecería Cuauhtémoc, que ha sido punta de lanza del desenvolvimiento de nuestra entidad, puede ahora estar marcando otra vez el comienzo de una transformación de Monterrey. Por ello, más allá de los pormenores y de las consecuencias mercantiles de la unión, el hecho de que el capital mayoritario y del funcionamiento organizacional queden en lo sucesivo en poder de núcleos extranjeros puede encarnar el inicio de otro periodo comunitario. El convenio alcanzado facilita el nacimiento de un nuevo modelo regiomontano. Y, en tal sentido, podría representar en el futuro una victoria. No me parece que debamos considerar lo sucedido como un fracaso; tampoco estimo que podamos apreciarlo como un éxito. Algo muere ante la firma de los contratos que harán depender al grupo Cuauhtémoc-Moctezuma del conglomerado Heineken. Por eso la situación provoca pesadumbre. Pero algo puede nacer de los acuerdos de voluntades mediante los que la corporación holandesa pasa a poseer y a manejar a la que ha sido empresa mexicana. Por eso el momento permite optimismo. Una tradición se está cerrando y una opción se puede estar abriendo. El rostro que en lo sucesivo llegue a tener Monterrey dependerá de nosotras y de nosotros. Ya no es nuestra ciudad un centro neurálgico de la industria y de la banca mexicanas. Quizá nunca más volverá a ocupar dicha posición. Pero nuestra urbe sigue siendo, por ejemplo, un punto nodal de la educación universitaria dentro del territorio nacional y dentro del mundo hispanoamericano. A los antiguos líderes empresariales que seguirán teniendo sustanciales patrimonios les corresponderá, entre otras cosas, apoyar a las organizaciones académicas regiomontanas. A todas y a todos nos tocará delinear los perfiles por los que habrá de ser reconocida Monterrey en los tiempos por venir. Hay quien percibe un fracaso en la fusión de Femsa-Cerveza y Heineken. Hay, por contra, quien encuentra en ese convenio un éxito. La coyuntura puede convertirse, si leemos bien lo que ocurre, en una oportunidad de transformación de nuestro actual modelo de ciudad, es decir, en una ocasión de cambio. gerardopuertas@prodigy.net.mx Roberto C. Juárez Peraza


To Tumblr, Love PixelUnion